¡Se van a enterar!

Cartas al director. El Correo, 17.01.15




"Cuando vea a Dios, se lo contaré todo". Fueron las últimas palabras que, entre lágrimas, escucharon los médicos que atendían a un niño poco antes de morir. Era el reproche de un pequeño cuerpo ensangrentado y mutilado por las dentelladas de una bomba. Era una acusación. Era lo que dicen los niños cuando son maltratados, insultados y ofendidos por alguien más fuerte: "Se lo diré a mi padre, y ya verás...". Pero esta vez el agravio era demasiado grande y demandaba la intervención y justicia de alguien más poderoso. Ese alguien era el dios de sus padres, el dios de su familia. No sabía que es inmaterial, una idea: las metralletas y los terroristas son reales. Pobres criaturas expuestas y masticadas por lobos enloquecidos. Ejecuciones en nombre de credos. Conflictos, crímenes, venganzas y más terror. Ningún lugar es seguro. Los que pueden buscar soluciones miran a otro lado o se enredan en reuniones eternas y estériles. Al final va a tener razón san Juan en su libro Apocalipsis donde predice el fin del tiempo, provocado por el fanatismo, la sinrazón y la barbarie. Ya no puedes llorar más, pequeño. Que ninguna víctima inocente olvide denunciar su herida mortal al dios que corresponda. ¡Se van a enterar!

ALBERTO FERNÁNDEZ ARAUJO. BARAKALDO. BIZKAIA